martes, 28 de febrero de 2012
El problema está en establecer bien la diferencia que hay entre disentir y traicionar; o la obsecuencia y la lealtad.Quienes desde la lealtad se atreven a pensar y disentir, se diferencian en mucho de aquellos que ocultan con la obsecuencia la traición. Y también aquellos que con el cuento de la verticalidad ocultan tanto el oportunismo para sacar tajada personal como la mediocridad mental del que no se atreve a pensar... El líder, se alimenta de su pueblo. Perón siempre ha dicho que él hace lo que el pueblo quiere, pero si desorganizados, desmovilizados, reprimidos, bombardeados y asesinados dejamos de decirle al General lo que queremos lo privamos del elemento más rico de su condición: que es la voluntad del pueblo..." Dardo cabo 1974.
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